el iva en las hermandades

 

 

 

La Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de Régimen Fiscal de las Entidades Sin Fines Lucrativos y de los Incentivos Fiscales al Mecenazgo, de la que hemos hablado en otras ocasiones, no contiene disposiciones relativas a la tributación del IVA por parte de las entidades sin fin de lucro.

 

El IVA es un impuesto cuya finalidad es gravar el consumo y que se aplica a las entregas de bienes y prestaciones de servicios que cumplan lo siguiente (art. 4 LIVA):

 

  • realizadas en el territorio de aplicación (en nuestro caso España excepto Ceuta, Melilla y Canarias)
  • por empresarios o profesionales
  • a título oneroso (a título oneroso quiere decir a cambio de una equivalencia económica, que puede ser, por ejemplo, un precio o incluso una cuota anual).
  • con carácter habitual u ocasional
  • incluso si se efectúan en favor de los propios socios, asociados, miembros o partícipes de las entidades que las realicen

 

(Nota: Junto a la entrega de bienes y servicios a las que nos referíamos anteriormente la LIVA configura otros dos hechos imponibles: la adquisición intracomunitaria de bienes y la importación de bienes, pero no entraremos en ellas por ser de menor relevancia en el caso de las Hermandades)

A simple vista puede parecer que no afectaría a las Hermandades ya que, aunque prestan servicios, estas no son "empresarios" según la idea general e intuitiva que normalmente se tiene de dicho término.

 

Sin embargo para la LIVA, según el artículo 5 de dicha Ley, a efectos de este impuesto tendrán la consideración de empresarios o profesionales, entre otros, "las personas o entidades que realicen actividades empresariales o profesionales, debiendo considerarse como tales actividades aquellas que impliquen la ordenación por cuenta propia de factores de producción materiales y humanos, o de uno de ellos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios".

 

Dada la amplia formulación del concepto de empresario o profesional que contiene el artículo 5 de la Ley, las Hermandades son, en principio, sujetos pasivos potenciales del IVA.

 

El artículo 4, apartado 3, de la Ley del IVA, puntualiza, además, que “la sujeción al Impuesto se produce con independencia de los fines o resultados perseguidos en la actividad empresarial o profesional o en cada operación particular”, norma especialmente aplicable a la naturaleza de las Hermandades y en general a las entidades sin fines lucrativos.

 

Hay una excepción a esta amplia formulación de empresario: Según el art. 5.1 a) de la LIVA  “...no tendrán la consideración de empresarios o profesionales quienes realicen exclusivamente entregas de bienes o prestaciones de servicios a título gratuito...” Pero en las Hermandades muchos de los servicios que prestan incluso a los Hermanos no son gratuitos, ya que hay una contraprestación económica, e independientemente del fin que se persiga quedan sujetos al impuesto.

 

EXENCIONES

Dicho lo anterior, según lo cual las Hermandades realizan operaciones sujetas al impuesto, el artículo 20 recoge exenciones en determinadas operaciones de entregas de bienes y prestación de servicios, generalmente de carácter socio-cultural.

 

Las exenciones a las que nos referiremos son exenciones "limitadas" cuya característica es que su aplicación supone la no repercusión del impuesto por los bienes y servicios entregados en este caso por la Hermandad,  pero sí la obligación por parte de la Hermandad de soportarlo en sus adquisiciones, no pudiendo deducirlo, por lo que supone un aumento del gasto.

 

Puesto que la tipología de las exenciones limitadas es amplia, hasta 27 supuestos de exención, vamos a centrarnos en las que consideramos pueden incidir con más frecuencia en las Hermandades y Cofradías

 

El art. 20. uno. 12º dice que " Estarán exentas de este impuesto las siguientes operaciones:

...

   12º Las prestaciones de servicios y las entregas de bienes accesorias a las mismas efectuadas directamente a sus miembros por organismos o entidades legalmente reconocidos que no tengan finalidad lucrativa, cuyos objetivos sean de naturaleza política, sindical, religiosa, patriótica, filantrópica o cívica, realizadas para la consecución de sus finalidades específicas, siempre que no perciban de los beneficiarios de tales operaciones contraprestación alguna distinta de las cotizaciones fijadas en sus estatutos. "

 

Por cotizaciones fijadas en sus estatutos entendemos a efectos de la aplicación de la exención, las cantidades percibidas por la Hermandad que sean la contraprestación a los servicios que da la misma a sus miembros en el interés colectivo, o sea, que todos tengan derecho por igual en tanto que integrantes de la entidad, con el fin de conseguir los fines de la misma, con independencia de que sean cotizaciones ordinarias o extraordinarias.

 

Sin embargo, cantidades pagadas por hermanos por bienes o servicios prestados por la Hermandad para la satisfacción de un interés particular no quedan incluidas en las "cotizaciones fijadas en los estatutos" y por tanto no exentas de la aplicación del IVA. Del mismo modo, no resultará aplicable la mencionada exención a aquellas actividades realizadas por la entidad para terceros.

 

Así, por ejemplo, de entre las entregas de bienes o prestaciones de servicios realizados por la Hermandad habitualmente y que no se benefician del supuesto de exención del art. 20. uno. 12º podemos enumerar las siguientes:

- Alquiler de espacios (salones)

- Venta de recuerdos

- Servicios de hostelería organizados por la Hermandad

- Venta de lotería con sobreprecio

- Alquiler de espacio en osarios

 

Por otra parte, en referencia a otras exenciones que podrían ser de aplicación a actividades desarrolladas por hermandades, el artículo 20. Uno.14º de la Ley 37/1992, establece que estarán exentas del impuesto:

  “Las prestaciones de servicios que a continuación se relacionan efectuadas por entidades de

   Derecho Público o por entidades o establecimientos culturales privados de carácter social:

  • a) Las propias de bibliotecas, archivos y centros de documentación.
  • b) Las visitas a museos, galerías de arte, pinacotecas, monumentos, lugares históricos,
  • jardines botánicos, parques zoológicos y parques naturales y otros espacios naturales protegidos de características similares.
  • c) Las representaciones teatrales, musicales, coreográficas, audiovisuales y cinematográficas.
  • d) La organización de exposiciones y manifestaciones similares.”

 

 

 

 

EL IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES EN LAS HERMANDADES

 

 

En referencia al IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES  las Hermandades y Cofradías se encuentran ante dos opciones o variantes de aplicación normativa.

 

A saber:

  • A) La Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de Régimen Fiscal de las Entidades Sin Fines Lucrativos y de los Incentivos Fiscales al Mecenazgo y su desarrollo reglamentario mediante el Real Decreto 1270/2003, de 10 de octubre

En lo no regulado por esta ley se aplicará a estas entidades la norma tributaria general, y en particular la Ley del Impuesto Sobre Sociedades

 

 

  • B) El régimen fiscal general y en particular la regulación en cuanto a la exención parcial recogida en el capítulo XIV del título VII de la Ley del Impuesto Sobre Sociedades (en adelante LIS). El artículo 9 LIS regula las exenciones y en particular el art. 9.3 a) incluye en la exención parcial a las entidades e instituciones sin ánimo de lucro no incluidas en el apartado anterior.  

El art. 124.3 LIS regula las rentas a declarar por estas entidades recogidas en el artículo 9.3 a) y especialmente qué entidades no tendrán obligación de declarar en función del cumplimiento de unos requisitos que veremos posteriormente

 

¿Qué régimen fiscal es el que le resulta de aplicación a Hermandades y Cofradías?

 

Como al resto de entidades sin fines lucrativos, le puede resultar de aplicación cualquiera de las dos opciones, pero teniendo en cuenta que:

 

1º) Si cumple los requisitos del art. 124.3 LIS no tendrá obligación de presentar declaración. Estos requisitos son:

a) Que sus ingresos totales no superen 75.000 euros anuales.

b) Que los ingresos correspondientes a rentas no exentas no superen 2.000 euros anuales.

c) Que todas las rentas no exentas que obtengan estén sometidas a retención.

 

2º) Si no los cumpliera la opción más interesante sería acogerse a la Ley 49/2002. Para ello hay también que cumplir una serie de requisitos y además es potestativa, es decir, en el caso de cumplir estos requisitos hay que elegir quedar sometido a su regulación. En caso contrario se le aplicará la norma fiscal general y en particular en la LIS en el capítulo XIV del título VII sobre Régimen de Entidades Parcialmente Exentas, que aún siendo menos favorable que la Ley 49/2002 otorga a estas entidades unas ventajas fiscales significativas.

 

¿Pueden las Hermandades y Cofradías acogerse a la Ley 49/2002?

 

La disposición adicional novena dos de la ley 49/2002 incluye en la aplicación de esta norma a las asociaciones y entidades religiosas comprendidas en el art. V del Acuerdo sobre Asuntos Económicos entre la Santa Sede y España, siempre que cumplan los requisitos exigidos por esta ley.

 

¿Cuáles son estos requisitos?

 

Resumidamente y según el art. 3 Ley 49/2002:

 

  1. Perseguir fines de interés general.
  2. Que se destinen a dichos fines al menos del 70% de las rentas derivadas de explotaciones económicas y transmisiones de bienes o derechos.
  3. Que el 40% de los ingresos no procedan del desarrollo de explotaciones económicas ajenas a su objetivo o finalidad.
  4. Que los miembros de la junta no sean los destinatarios principales de la actividad de la institución.
  5. Que los cargos de la junta o de los representantes sean gratuitos.
  6. Que en caso de disolución, su patrimonio se destine a entidades consideradas como beneficiarias del mecenazgo o que persigan fines de interés general. 
  7. Que estén inscritas en el registro correspondiente, en nuestro caso el de entidades religiosas.
  8. Que se cumplan las obligaciones contables previstas.
  9. Que cumplan la obligación de rendición de cuentas, en este caso ante la Autoridad Eclesiástica (canon 319 Código de Derecho Canónico).
  10. Elaboración y presentación anualmente de una memoria económica en la que se especifiquen los ingresos y gastos del ejercicio por categorías y proyectos. (Reglamentariamente se establece el contenido de esta memoria económica, su plazo de presentación y el órgano ante el que debe presentarse mediante el Real Decreto 1270/2003, de 10 de octubre)

 

Es éste un régimen opcional, como ya habíamos adelantado (art. 14.1 Ley 49/2002). Aquellas Hermandades y Cofradías podrán acogerse a este régimen fiscal especial en el plazo y en la forma que reglamentariamente se establezca. Ejercitada la opción, la entidad quedará vinculada a este régimen de forma indefinida durante los períodos impositivos siguientes, en tanto se cumplan los requisitos del artículo 3 de esta Ley y mientras no se renuncie a su aplicación.

 

Para la aplicación de este régimen fiscal deberán comunicarlo a la Agencia Tributaria mediante la presentación del modelo 036 de declaración censal. Del mismo modo, en caso de renuncia al citado régimen deberán presentar la declaración censal correspondiente (Art. 5 Orden HAC/1274/2007, de 26 de abril).

 

¿TIENE NUESTRA HERMANDAD QUE PRESENTAR EL IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES SI LOS INGRESOS ANUALES SON INFERIORES A 75.000 EUROS?

Una pregunta frecuente que nos realizan Hermandades es sobre si tienen obligación de presentar el Impuesto sobre Sociedades habida cuenta de que sus ingresos anuales no superan los 75.000€, pensando que ello los puede excluir de presentar dicho impuesto. Ante esto hemos de puntualizar lo siguiente:

 

El art. 124.3 de la LIS (Ley del Impuesto sobre Sociedades) excluye de la obligación de presentar declaración a "los contribuyentes a los que se refiere el apartado 3 del artículo 9 de esta Ley", siendo estos contribuyentes aquellas entidades e instituciones sin ánimo de lucro a las que NO LE SEA  de aplicación las exenciones previstas en el Título II de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, en los términos previstos en dicho título, es decir, las que no estén acogidas a dicha Ley 49/2002.

 

Además estas entidades no acogidas a la Ley 49/2002 y sí parcialmente exentas del IS según el art. 9.3 LIS han de cumplir los siguientes requisitos para la no declaración del impuesto (Art. 124.3 LIS):

a) Que sus ingresos totales no superen 75.000 euros anuales.

b) Que los ingresos correspondientes a rentas no exentas no superen 2.000 euros anuales.

c) Que todas las rentas no exentas que obtengan estén sometidas a retención.

 

Es decir, aquellas Hermandades que estén acogidas a la Ley 49/2002 de Régimen fiscal de entidades sin fines lucrativos e incentivos fiscales al mecenazgo tienen, a mi entender, la OBLIGACIÓN  de presentar la declaración del Impuesto sobre Sociedades, aunque no superen los 75.000€ de ingreso, ya que no están excluidas de ella. Es más, "estarán obligados a declarar la totalidad de sus rentas, exentas y no exentas" (art.124.3 LIS)

 

 

Sólo aquellas que no estén acogidas dicha Ley 49/2002 y sí se rijan por el art. 9.3 de la LIS y que además cumplan los requisitos anteriormente señalados del art. 124.3 de la LIS estarán excluidas de dicha presentación.


ACTUALIZACIÓN DE LOS ASPECTOS FISCALES Y CONTABLES DE LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS TRAS LA REFORMA FISCAL DEL 2015

Las Hermandades, como asociaciones públicas de la Iglesia, contraen una serie de obligaciones fiscales y contables. Normalmente estas obligaciones NO SUPONDRÁN PAGO DE IMPUESTOS debido a una legislación muy favorable para estas entidades que deja exenta de tributación a la mayoría de las rentas obtenidas.

Sin embargo el hecho de no tener que pagar NO EXONERA DE LA OBLIGACIÓN DE CUMPLIR UNA SERIE DE OBLIGACIONES en cuanto a la llevanza  de su contabilidad y la PRESENTACIÓN DE LOS DISTINTOS MODELOS FISCALES, cuyo incumplimiento sí puede suponer la imposición de sanciones por parte de la Agencia Tributaria. 

Las Hermandades pueden, sí así lo desean y cumpliendo una serie de requisitos , acogerse a la Ley 49/2002 sobre Régimen Fiscal de Entidades sin Fines Lucrativos y de los Incentivos Fiscales al Mecenazgo.

El acogimiento a esta ley conlleva beneficios fiscales para la propia Hermandad, como la exención del pago del IBI o la reducción al tipo del 10% en caso de que existieran rentas no exentas. Pero también para los Hermanos y personas o entidades donantes, ya que, tras la reciente reforma fiscal para el 2015 que introduce modificaciones en la Ley 49/2002 por la publicación de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre del Impuesto Sobre Sociedades, los donativos y cuotas recibidas están sujetos a una importante desgravación fiscal